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Mi Review en el NCL Breakaway (Luis Pineda)



  • Desde Cruceristas y Cruceros queremos dar públicamente las gracias a Luis Pineda (Gerente de solterosdeviajes.com) por compartir con todos nuestros lectores su review del viaje a bordo del NCL Breakaway inaugurado el 29/04/2013 y cuyas escalas han sido Nueva York, Navegación, Puerto Cañaveral (Florida), Great Stirrup Cay (Bahamas), Nassau (Bahamas), Navegación, Navegación, Nueva York
  • Hemos creado un álbum con todas sus fotografías que podéis ver aquí  (Próximamente) y para todos aquellos interesados en ver o descargar los diarios de abordo de este crucero, los tenemos a vuestra disposición aquí (Próximamente).
  • Luis es un gran profesional del sector, con muchos años de experiencia dedicados a organizar cruceros para singles cuyo éxito está mucho más que demostrado.
  • Paso a compartir su relato, las características del barco las tendremos en breve en el apartado de este mismo blog "Barcos de Crucero", espero que disfrutéis de la lectura y si al igual que yo, no conocéis ningún barco de NCL, podremos hacernos una pequeña idea.
MI CRUCERO A BORDO DEL NORWEGIAN BREAKAWAY
(Por Luis Pineda)

Foto: Luis Pineda
Podéis leerlo de una vez o volver y seguir si os interesa el artículo ya que he preferido colocarlo completo.

Domingo 23 de marzo 2014:

Después de haber pasado una semana en la siempre fascinante ciudad de Nueva York, nos dirigimos a la terminal de cruceros situada en el “Pier 88” en la 12ª avenida a la altura de la calle 48, más o menos la misma latitud de Times Square, gran ventaja con respecto a otras como Royal Caribbean que lo hace desde Nueva Jersey.

Ya el barco impone su presencia en la ciudad de los rascacielos al acercarnos a él. Además esta situado junto al portaviones-museo “Intrepid”. En la calle ya se hacen cargo de las maletas (al ser trabajadores del puerto conviene dejarles al menos 1$ de propina por pieza). Los tramites de checkin son rápidos ya que habilitan muchos mostradores para ello. Una vez a bordo a la altura de la cubierta 7, la sensación de estar perdido es inevitable y la aglomeración ante los ascensores invitan a subir los 3 pisos hasta mi cubierta andando a pesar de llevar un bulto de mano.

Al estar alojado en un estudio para singles, tengo que acceder previamente a la zona correspondiente con mi tarjeta y antes de llegar a mi camarote me recibe el cabinista, que al preguntarme mi número de cabina ya se dirige a mi por mi nombre. Me acompaña y me explica todo lo necesario sobre luces, lugares para guardar la ropa, etc. Aunque no habla mucho español (casi nada) se esfuerza al menos en usar las palabras que sabe. El estudio es idéntico al que tuve en el Epic, salvo que este no tiene las "graciosas" luces de colores, sino sólo blancas, pero los huecos están optimizados y puedo guardar todo mi equipaje sin que quede nada a la vista.

Prácticamente nada más llegar, tenemos que hacer el obligado simulacro de emergencia, con la ventaja de no tener que llevar el chaleco. Las explicaciones son únicamente en inglés.

Nos dirigimos rápidamente a comer al buffet en la popa de la planta 15, ya que no queremos perdernos la salida de Manhattan. El buffet cómo caracteriza a la compañía, es abundante y de calidad, los postres una verdadera tentación, incluyendo helados. Me dirigió a la cubierta exterior en la misma cubierta para ver una de las salidas más impresionantes que nadie pueda ver desde un barco, con toda la silueta de la rascacielos de la ciudad a babor que me hipnotiza hasta casi hacerme olvidar que la Estatua de la Libertad se encuentra a estribor.

Resulta también impresionante ver pasar por debajo del puente “Verrazzano” que une Brooklyn con Staten Island, con muy poquito margen a escasos metros de los radares y chimenea.

Cuando voy a mi camarote, ya tengo allí mi equipaje y puedo deshacerlo, antes de la reunión de viajeros solos prevista para las 18.00 h. Esta apuesta de la compañía por dedicar camarotes para este colectivo es reseñable, a pesar de que este barco, aun siendo más grande que el Epic, tiene menos estudios para singles (sin suplemento individual) y el single lounge es también más pequeño.

A dicha reunión asiste una persona del departamento de entretenimiento del barco, de nacionalidad brasileña quien al menos habla español. Comunica que habrá algunas actividades en común, pero curiosamente los últimos días, creo que deberían hacerse los primeros para que la gente que viaja sola se pueda conocer más rápido y a pesar de sugerirle que todos los que allí estamos nos presentemos y digamos de donde somos, no lo hacernos y dependemos de lo abierto que sea cada uno.

Decidimos dar una vuelta por las cubiertas 6, 7 y 8, que son las que tienen los diferentes restaurantes y locales de ocio, para irnos orientando. Increiblemente grande el casino, con muchísimo éxito y mucha afluencia de gente siempre que estaba abierto (me gustaría saber cuanto recaudan por este concepto). Antes de ir a cenar, entramos en el Headliners y vemos el curioso duelo de pianos de "Howl of the moon" que provoca ya los primeros momentos divertidos y animados para los pasajeros.

Hoy decidimos probar el restaurante "Savor" en la cubierta 6, uno de los incluidos en el precio del pasaje. Hay que decir que los 3 restaurantes (también el "Taste" que esta enfrente y el más elegante "Manhattan Room" una cubierta más arriba, tienen el mismo menú. Éste es lo suficientemente variado para hacernos dudar, la presentación y calidad son muy altas, el sabor delicioso y los postres la perdición de cualquiera. Como buenos españoles somos los últimos en salir, pero nadie en ningún momento nos ha dicho nada ni metido prisa.

La semana en Nueva York pasa factura y decido acostarme temprano. Han vuelto a arreglarme el camarote y la cama es muy grande para una sola persona y muy cómoda, antes, una parada en el lounge para rellenar la botella de agua. Hasta mañana.

Foto: Luis Pineda
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Un saludo y a disfrutar navegando


Juneau. Capital de Alaska.

Juneau, con 30.000 habitantes, es la capital de Alaska y la más importante junto con Anchorange. Es de las pocas ciudades en el mundo que debe su nombre, desde su fundación en 1.881, al minero Joseph Juneau desplazado hasta allí como consecuencia de la fiebre del oro. Situada sobre la costa, se encuadra en la parte final del canal Gastineau y que sepáis que solo podréis acceder a ella bien por barco o por avión. Hicimos parada, pues la fonda ya estaba asegurada en el barco, a las 7 de la mañana. Ya llevábamos horas suficientes de sol, pues por estos lares amanece a las 4,30 de la madrugada.
Canal Gastineau
La llegada a la ciudad, cruzando lentamente el canal Gastineau ofrece unas vistas impresionantes. De hecho toda Alaska, vista desde la costa y deslizándose por su pasaje interior, ofrece la misma visión. Según vamos camino del norte, que no quiero caer en la incorrección de decir subir o bajar, tenemos la costa continental a la derecha y, a la izquierda, una sucesión continua de islas de diversas y variadas dimensiones que nos ofrecen a la vista una vegetación verde, fundamentalmente pinos, de gran densidad. De hecho, desde la misma cota de mar hasta la cima, los árboles cubren la totalidad de la superficie; si encima ésta, en su parte más alta, se encuentra nevada a pesar de ser el mes de junio, pues mejor que mejor. Es así como el sueño de mi querida ciudadana y compañera viajera se está haciendo realidad.

Nada más arrivar a puerto nos encaminamos, esta vez con excursión organizada por el barco aunque se puede hacer por tu cuenta, a visitar el glaciar de Mendenhall. Se encuentra al norte de la ciudad, a unos pocos 15 km. de distancia. Se llega al centro de visitantes para desde allí, a pie, tomar un sendero perfectamente señalizado hacia el glaciar y su espectacular cascada. Un tranquilo paseo de unos veinte minutos –sin contar las paradas para las fotos- y nos topamos a una escasa distancia de 200 metros del maravilloso glaciar. Tuvimos suerte y el sol salió tímidamente con lo que pudimos apreciar mejor la tonalidad azul del mismo y como,
desgraciadamente, bloques de hielo se desprenden para flotar sobre el lago Mendenhall. A su derecha, la imponente cascada de Nugget (Falls Nugget), que con sus más de 100 metros de altura te hace sentir en tu piel la grandiosidad de esta región. La vuelta la hicimos por otra de las vertientes del sendero, ya de regreso al centro de visitantes. Inmersos en pleno bosque, donde el humus que cubre los árboles y el propio suelo tiene un grosor de tres dedos, puedes escuchar tanto los cantos de los pájaros o, incluso lo que es mejor, el propio silencio solo truncado por los silbidos del viento.

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Erotismo en el parque Vigeland. Oslo



Por José Manuel Beltrán.

Un parque, construido para albergar la obra escultórica de un artista. La representación del ciclo de la vida, la relación entre la mujer y el hombre, las variadas fases de nuestra existencia; en definitiva, la vida cotidiana a través de la visión de su creador: Gustav Vigeland.

Pocos, muy pocos diría yo, son los que todavía se extrañan, o incluso repudian, al observar las maravillosas estatuas griegas o romanas con sus genitales perfectamente modelados. Torsos desnudos, modelos de Venus que nos muestran la cuasi perfecta creación del cuerpo… esculturas, pinturas, obras de arte en lo que lo erótico es una demostración de lo cotidiano de la vida.

El extenso y popular Parque Vigeland, también llamado Parque de las Estatuas, con una extensión de 32 Ha., se sitúa en el distrito de Majorstua Frogner al oeste de la ciudad. En el diseño de su conjunto, realizado también por el propio escultor, se localizan cinco partes plenamente diferenciadas a lo largo de un pasillo o avenida central de 850 metros de longitud. La Puerta Principal, de Kirkeveien, con un espléndido forjado; el Puente con el parque infantil, donde destaca su barandilla de granito; la Fuente, la meseta del Monolito y la Rueda de la Vida.

El granito, el hierro forjado y el bronce son los elementos empleados para el modelaje de sus más de 200 obras en las que el autor ha representado el origen y el desarrollo de la vida del hombre: el nacimiento, la infancia, la adolescencia, el primer amor, la madurez, los hijos, la familia, la vejez y la muerte. Una de sus obras, “Livshjulet” “La Rueda de la Vida” representa como ninguna esta fusión: formando un círculo se entrelazan cuatro figuras adultas y tres infantiles.

   

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Costa Serena - ¿Embarcamos?





Recuerdos de grandes momentos y  algo de nostalgia.

Eso es lo que sentí al embarcar de nuevo en el Costa Serena. Y digo de nuevo, porque tuvimos la suerte de disfrutar de este magnífico barco en un crucero de 8 días por el Mediterráneo en abril de 2012. Ya entonces me dejó fascinado, y lo ha vuelto a hacer. Nuestras escalas entonces fueron: Barcelona-Marsella-Savona-Civitavecchia-Palermo-Palma de Mallorca.

Como sabréis, Costa Cruceros se caracteriza, (entre otras muchas cosas), por dedicar cada uno de sus barcos a un tema en concreto. Así como el Pacifica es el barco de la Música, el Luminosa es el de la Luz, o el Magica es un recorrido a través de las ciudades más bellas de Italia, el Costa Serena rinde homenaje a toda la Mitología Griega y Romana, de ahí, que la mayor parte de su decoración esté dedicada a este tema.

Esta vez no voy a describir el barco yendo cubierta por cubierta, como acostumbro a hacer; esta vez me centraré en zonas concretas, las que en esta visita hemos podido conocer y en las que en su día conocimos en el crucero mencionado.

Antes que nada, comentar que la superstición es algo que se hace patente a bordo, ya que no existe la cubierta nº 13, (como en otros muchos buques). Sinceramente, para alguien como yo que nació en Martes y 13 es algo que no me importa demasiado.

En ciertas zonas del barco puedes encontrar unos paneles táctiles interactivos en los que puedes encontrar todo tipo de información. Horarios de restaurantes y espectáculos; tu cuenta de gastos, información sobre puertos y escalas, etc... Algo muy útil, sinceramente.

Lo primero que vimos en esta visita fue el Hall principal; espectacular como en todos los barcos de Costa. Decorado con figuras de diferentes personajes de la mitología griega y romana ocupa 9 cubiertas; de la 3, (Aries), a la 11, (Virgo), ambas inclusive, acabando en una cubierta acristalada. Como digo;espectacular.

De ahí pasamos al Teatro Giove, el cual ocupa tres cubiertas, con capacidad para 1.100 espectadores aproximadamente. Cuenta con un gran escenario que sube y baja para adaptarse a cualquier tipo de espectáculo. Yo lo he podido comprobar las 3 veces que he viajado con Costa, y realmente la puesta en escena es maravillosa. Suelen representar espectáculos muy visuales, que no dependen de mucha traducción, debido a la gran variedad de nacionalidades que suele haber a bordo.

El barco cuenta con dos restaurantes principales; el Vesta y el Ceres. En esta ocasión visitamos el primero, (casualmente el mismo en el que cenamos en nuestro crucero de 2.012). Tiene capacidad para unos 900 comensales ampliamente acomodados. Ocupa los puentes, 3, (Aries), y 4, (Orion). Está decorado con colores dorados y rojizos,  y en el que abunda la moqueta, tanto en el suelo como en los asientos. 

Al lado de este restaurante está situado el Samsara Restaurante, inspirado en la filosofía Zen y destinado principalmente para los huéspedes alojados en cualquier camarote o suite de la clase Samsara. El resto de huéspedes pueden hacer uso de él también, con un coste adicional de 25€ por comensal. No es grande, apenas caben 30 ó 35 personas. 

Otro restaurante que existe a bordo es el Club Bacco, (franquicia del Restaurante Ceferino que cuenta con una Estrella Michelín). Es de pago adicional y puede alojar aproximadamente a unos 100 comensales.



La siguiente parada fue el Casino Giano, exacto en distribución al del Costa Pacifica, (otro barco que conozco). Por lo que pude contar, (a groso modo), cuenta con unas 80 máquinas tragaperras y con una 12 mesas de juego.

El Costa Serena cuenta con tres piscinas para adultos; Lido Sole, Lido Urano y Lido Iris. La central, (Sole), es la que vimos en esta ocasión. Dotada con una gran cubierta retráctil, el clima no es inconveniente para poder disfrutar de ella en cualquier época del año. Yo lo hice en Abril y es como si estuviésemos en verano. Aún recuerdo aquellas tardes en el jacuzzi y las tumbonas. También cuenta con un pequeño escenario que se suele utilizar para hacer clases de gimnasia, y con una pantalla gigante, en la que suelen proyectar conciertos de grupos famosos o vídeos sobre las diferentes escalas del crucero.

Lo último que vimos en esta visita, (lamentablemente fue algo corta por compromisos personales), fue el gimnasio, que como en la mayoría de los barcos, cuenta con los aparatos más modernos para la práctica de múltiples deportes. Y junto a él, una de las zonas más exclusivas y bonitas del barco; el maravilloso Samsara Spa. Ocupa dos cubiertas y es realmente espectacular. Puedes disfrutar, entre otra cosas, de un té japonés, de unas maravillosas vistas al mar tumbado en una de sus comodísimas hamacas, de un baño turco, de infinidad de tipos de masajes y tratamientos faciales y corporales, etc... Ocupa una superficie de 3.000 metros cuadrados, y ha obtenido el premio al mejor balneario en un barco. Insisto; una zona más que exclusiva a bordo de este buque.



Una zona que a mí me encanta y que esta vez sólo vimos de pasada, es el Grand Bar Apollo, existente en todos los barcos de Costa de la misma clase. Es un gran salón situado justo en el centro del barco en la cubierta 5, (Gemini), y que ocupa toda la manga del barco, (35 metros). Por las noches se convierte en una auténtica sala de fiestas, donde el maravilloso equipo de animación de Costa se encarga de que nadie se aburra, es imposible. Bailes, juegos, concursos, bingo, música. Está equipado con decenas de sillas y mesas y otros tantos cómodos sofás, una gran barra donde poder pedir lo que te apetezca tomar, y un pequeño escenario anexo a una gran pista de baile.




Lo que no me gustó

Para mí, Costa Cruceros, sea quizá una de las mejores navieras que existen a día de hoy en todo el mundo, pero tiene dos cosas que no me gustan, (siempre lo he dicho). Una es, (la menos importante), su discoteca. En lugar de estar ubicada en las cubiertas superiores como en otros barcos que conozco, está ubicada en la cubierta 4, (ocupando 2 puentes). De esa forma está como "arrinconada", es poco luminosa y algo claustrofóbicaLa otra cosa que no me gusta, (y esta sí que es importante), es el Buffet. A pesar de ser un barco, en el que con plena ocupación alberga a casi 3.800 pasajeros, apenas notas la aglomeración de gente en prácticamente ninguna zona del buque, excepto aquí, en el Buffet, (sobre todo los días de navegación). Así como en otros muchos barcos que he podido conocer, la comida está repartida en "islas" facilitando el acceso a la misma, aquí has de seguir un recorrido para poder coger tu comida, lo que hace inevitable que en ciertos lugares del mismo, y a ciertas horas, se formen largas colas algo incómodas.


Impresión general

Como ya he dicho, Costa Cruceros es para mí una de las mejores navieras, por lo que sólo puedo hablar bien de ella, (a excepción de las dos cosas que he mencionado antes). Es una naviera alegre, jovial, entretenida, divertida y moderna. Cuenta con un fantástico equipo de animación que consiguen que no te aburras NUNCA. Incluso, a la hora de la cena en los restaurantes principales, los propios camareros se encargan de que cada noche sea especial y diferente. Me encanta el baile que hacen con el tema "Volare" de Domenico Modugno, (versión Gipsy Kings), digno de ver. Los espectáculos son de un altísimo nivel, muy visuales. La atención al huésped exquisita, y la oferta gastronómica fantástica. Para mí es una naviera 100% recomendable. He viajado tres veces con ellos y no descarto hacerlo más veces. Hasta ahora mantienen sus estándares de calidad y servicio.




Datos técnicos

  • Año de construcción: 2.005
  • Botadura: 4 de Agosto de 2.006
  • Viaje inaugural: 19 de Mayo de 2.007
  • Bandera/Nacionalidad: Italia
  • Tonelaje: 114.500 tn. (registro bruto)
  • Eslora: 294 metros
  • Manga: 35,6 metros
  • Calado: 8,3 metros
  • Velocidad de crucero: 21,5 nudos
  • Cubiertas para pasajeros: 13
  • Pasajeros: 3.780
  • Tripulantes: 1.100
  • Camarotes: 1.500, [586 interiores y 914 exteriores, (571 de ellos con balcón), y 70 suites
  • Ascensores: 18 ascensores, (4 de ellos panorámicos)
  •  Astillero: Fincantieri en Sestri Ponente, (Génova). / Construcción nº 6.130
  • Idiomas a bordo: italiano, español, francés, inglés y alemán
  • Moneda a bordo: Euro (€)


Agradecimientos:


  • A Bernardo Pitupo, de Cruceristas y Cruceros y administrador de Pasión por los Cruceros. Gracias a él conseguimos esta visita y fue el que gestionó todos los trámites.
  • A Alba Castro de Edelman que nos gestionó todos los trámites para que la visita fuera posible
  • A Natalia Gamón, comercial del Área de Levante para Costa Cruceros e Iberocruceros, quien nos atendió muy gustosamente a bordo y cuyo trato con nosotros fue exquisito.
  • A María, mi mujer, que ese día fue mi "secretaria personal", y que iba apuntando todo lo que le decía mientras yo iba haciendo fotos.

Desde aquí, un afectuoso saludo a los cuatro.


Un artículo de Chema Rodríguez Ramos.





La Pagoda de Shibao. A través del Yangtzé. China.


Por José Manuel Beltrán.

A lo largo del tercer río más largo del mundo, el Yangtzé, se descubren maravillas que, casi por milagro, han sido salvadas de las aguas. La construcción de la Gran Presa de las Tres Gargantas, abocó a la inundación de miles de poblaciones y el traslado de millones de personas. Por suerte, la Pagoda de Shibao sigue erguida y fuertemente amarrada a su colina.

El cielo gris plomizo, propio de la zona, contrasta con el verde oscuro del cauce del gran río. Un pequeño estruendo de lo que podrían ser pequeños cohetes, al más fiel estilo de cualquiera de nuestras fiestas de pueblo, rebotan rítmicamente entre las laderas de las montañas. Sin embargo, un poco más allá de un destartalado y viejo muelle de desembarque, en su parte final, descubrimos el por qué de tal melodía.

El barco atracó en la pequeña localidad de Zhongxian, perteneciente ya a la provincia de Chongqing. Al final del viejo muelle varias mujeres, con un único acompañante de género masculino, quedaban ajenas al paso de los turistas y continuaban golpeando con fuerza la ropa casi sumergida en el agua del río. A nuestra vista, en el interior de China, se nos recordaba lo que siempre ha sido el método más tradicional para lavar la ropa.

Sin quedar ajenos a la escena, y antes de atender a los vendedores que ya se abalanzaban respetuosamente contra nosotros, nos encaminamos a pie hacia nuestro objetivo principal: la Pagoda de Shibao. Una leve cuesta otorgaba autoridad para que se ofreciese

El templo ha quedado casi aislado en el cauce del río, consecuencia de la elevación del nivel de las aguas por mor de la construcción de la Gran Presa. Se puede acceder en barca o, como hicimos nosotros, atravesando un gran puente colgante en el que, a cada paso, notas como se mueven las traviesas. El templo, situado en lo alto de una colina, no es visible todavía. Si cabe, la vista más impresionante es la de su acceso así como la de su estructura. Construido en 1.750 con la dinastía Qing, totalmente de madera roja, sus escaleras de caracol ascienden sus 12 pisos hasta alcanzar los 56 metros de altura. Aún adosado a la pared de la colina, es curioso observar como no se utilizó ni un solo clavo para su anclaje y soporte.

Dos cosas me llamaron la atención: la belleza de su colorida portada y sus ventanales redondos, al estilo de los clásicos “ojos de buey” de los barcos. De hecho, en lo que ya es una única y pequeña escalera con capacidad para una sola persona, acceder a su último piso apareciendo por su ventana circular dicen, según la leyenda, que te otorga la oportunidad de pedir un deseo que será cumplido. Volver a China, que otro deseo podría pedir. 

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Navegando por el Yangtzé. De Yichang a Chongqin. Preparativos.




Tal y como os adelantaba en el anterior artículo, cuando estas líneas vean la luz pública estaremos embarcados en el Sinorama Diamond Cruises en el que, después de varios días visitando Beijing y sus alrededores, nos adentraremos en el increíble gran río de China: el Yangtzé.

Dejamos Beijing, trasladándonos en avión, hasta Wuhan. Después de visitarla nuestro punto de embarque se encuentra en Yichang, recorrido que haremos en autocar. No voy a poder dar ahora más que una somera crónica de lo que generalmente hacemos antes de emprender un viaje: los preparativos. Considero que estos forman una parte importante del mismo, no solo porque el viaje empieza aquí mismo (llámese la ilusión y el sueño a conseguir) sino, también, porque cuanto mejor documentado vaya uno más fácil será involucrarse con los destinos.

En nuestro caso la ruta elegida, que además incorpora un día más de crucero, es la de río arriba: desde Yichang a Chongqin. Así, de esta forma, estaremos más cerca de nuestro próximo destino que no es otro que la impresionante Shanghai.

Aparte de los ejercicios de Tai Chi que nos tienen preparados a primera hora de cada mañana, visitaremos, primero en tierra y luego desde el mar, la Gran Presa de las Tres Gargantas. Es esta la mayor presa del mundo y que en su construcción ha dejado bajo el nivel del agua a 19 ciudades y 322 pueblos que contaban con una población de 2 millones de personas. Atravesaremos la misma por medio de sus impresionantes esclusas para salvar ¡¡¡ 185 metros del altura ¡¡¡.

Evidentemente cuando el nombre que se le da a la presa es el de las Tres Gargantas, es porque el río transcurre por ellas. Nos adentraremos, por este orden, a través de la garganta de Qutang. Efectuaremos un alto para visitar la famosa Pagoda de Shibao, una vez que nos hemos dejado llevar por la corriente del Shen. Más adelante nos esperan dos nuevas gargantas, la de Wu George y, la última, de Xiling. Esperemos que las nubes y la niebla, casi enclaustradas y armonizadas con el paisaje, nos puedan abrir paso a paisajes maravillosos.

Me encuentro totalmente expectante, a la vez que ilusionado, con esta aventura. Me disculpo por no aportar más información pero podéis estar seguros que, a la vuelta, podremos compartir de forma apasionada las experiencias vividas de una forma más real y con fotografías tomadas sobre el terreno. Lo demás os lo dejo a vosotros, ciudadanos viajeros; ¡ahh! recordad, dado que vamos a estar unos días fuera –casi desconectados- siempre podéis visitar el blog de viajes: Parada y Fonda de un viajero o repasar el resto de mis artículos en Pasión por los Cruceros. Para todos vosotros siempre un deseo final: Salud, ciudadanos.

Artículos relacionados:
Sinorama Diamond Cruises. Aventura por el Yangtzé.

Sinorama Diamond Cruises. Aventura por el Yangtzé

El lujo, la sofistificación, la calma de un gran río y la diversión a bordo. El Diamond Cruise, catalogado con 5 estrellas, nos transportará durante unos días para descubrir la belleza de China a través de su gran río: el Yangtzé.





Es esto un pequeño adelanto de lo que esperamos disfrutar dentro de unos días. Tiempo habrá, a la vuelta, de contaros al detalle lo que ahora solo es información, tanto escrita como visual, de la aventura que vamos a emprender a primeros de enero, así como de la nave en la que embarcaremos.


Todo comenzó, hace escasamente 2 meses, por una información recibida desde Travelzoo (página que os recomiendo) donde me llamó la atención una oferta –que de ser cierta- consideraba excelente. Algunos de los que me hayan podido leer saben que soy un apasionado de los cruceros fluviales. ¡Bueno, la verdad es que yo no descarto ningún tipo de viaje!. Cada uno tiene sus características y lo que debemos de hacer, siempre, es acomodarnos para disfrutar a tope de la aventura que queramos realizar.


En este caso tendremos la fortuna, durante cinco días, de disfrutar de un barco catalogado con 5 estrellas: el Sinorama Century Diamond, en un recorrido por el río Yangtzé (China) desde Wuhan hasta Chongquing.


Construido en el 2.008, la nave con un tonelaje de 7.142, tiene una manga de 16,8 metros; 110 metros de longitud y sus 6 cubiertas superan los 22 metros. Como es normal en todos los barcos fluviales, sus 132 cabinas son totalmente exteriores y con balcón. Para atender a los 264 pasajeros cuenta con una tripulación de 138 personas.


Sus camarotes, ninguno menor de 25 m2 al que hay que añadir el balcón, se dividen en 2 suites presidenciales; 14 deluxe suites; 4 junior suites y 112 cabinas deluxe. Cuenta con dos restaurantes, uno panorámico y otro a la carta, elegantes zonas públicas, Lobby Atrium, gimnasio y spa, cubierta del sol, biblioteca, Internet-café, clínica de salud y una denominada amplia sala de observación.


No nos faltarán detalles al estilo de los grandes barcos pero con una mayor intimidad. La copa de bienvenida, la cena de gala del capitán, espectáculos en directo… y todas las excursiones, con guías de habla española, ya incluidas; pero todo esto lo dejo para posteriores artículos. Ahora solo quería mostraros el
barco y, aunque las fotografías ya nos dan una buena muestra, he encontrado este video (además con música) que os dará una imagen mucho más real que la que este torpe escritor pueda describir.


Pu chie ó….. esto es lo que escucho en mi traductor de chino… que en castellano puro y duro es ¡Hasta luego!, eso sí, siempre con salud, ciudadanos viajeros.


El Yukon White Pass. Alaska. (con audio)

¡Gold, gold, gold!, ¡Oro, oro, oro!. El grito corrió como un reguero de pólvora por todo el valle y la estampida en busca de la riqueza no se hizo esperar. En Skagway, comenzaba la leyenda del White Pass y la Yukon Route.


He preparado este archivo de audio para que puedas compartir con la lectura del artículo. Tu decides.



El titular del Seattle Post del 17 de julio de 1.897 por el descubrimiento de oro en el Klondine no hacía más que confirmar la predicción realizada por el fundador de Skagway, el capitán William Moore. Cientos de miles de hombres y mujeres llegaron a la localidad dispuestos a abrirse paso a través de la ruta de Chilkoot, la más dura y agreste y dominada por los indios nativos.


Al igual que la Torre Eiffel, el Canal de Panamá o la Estatua de la Libertad, la Ruta del White Pass & Yukon ha sido declarada Monumento Histórico Internacional de la Ingeniería Civil. Es este un reconocimiento en base a los innumerables obstáculos que hubo que salvar y a la peligrosidad en su construcción, aunado con una climatología extrema. Yo desde aquí me sumo a ese bien ganado reconocimiento. No fue hasta que hicimos el recorrido, en uno de sus viejos pero bien cuidados vagones, cuando tomas verdadera conciencia de lo allí realizado. Lo mismo te puede ocurrir a ti al leer estas líneas así que, cuanto antes puedas, debes comprobarlo por ti mismo.


Como ya os relatábamos en el anterior artículo de Skagway, llegamos aquí como escala de nuestro crucero por Alaska, a bordo del Star de NCL. Desde hacía tiempo, en lo que suele ser habitual en nuestra programación de viaje, la ruta del White Pass se había marcado en rojo en nuestra agenda. ¡Esto no podemos perderlo!. Sacamos nuestros billetes en M&M Tours, esquina de Spring St. con la 2nd. Av. (236$ de 2.011) y decidimos que la vuelta la haríamos en el bus por lo que fue la pionera y peligrosa ruta del Chilkoot Pass. De esta forma tendríamos dos perspectivas diferentes del valle. Sea cual fuere la ruta, es obligatorio llevar los pasaportes porque en el recorrido saldremos de EEUU, entraremos en Canadá y volveremos a entrar en EEUU.


Aún cuando en la actualidad los trenes son arrastrados por locomotoras diesel, la vieja máquina de vapor, la #73, todavía cumple su función al igual que la famosa #69. Ascender desde el nivel del mar, en Skagway, hasta los casi 3.000 metros de altitud en unos pocos 34 kilómetros de recorrido; sortear unas cerradas curvas y pendientes de casi el 4% y viajar todavía en los originales vagones de 1.900, cada uno de ellos con los nombres de los ríos y lagos que divisaremos, es un homenaje a Samuel Graves, John Hislop, EC Hawkins y Michael J. Heney, que construyeron y financiaron la obra así como a los 35.000 trabajadores que la llevaron a cabo, en tan solo 26 meses, y en condiciones climatológicas extremas. Una prueba de ello la tenemos en el muelle de Skagway, donde podemos apreciar la máquina quitanieves Rotary #1, construida en 1.898 con 12 enormes aspas, y que todavía sigue operativa.


Es verano (junio de 2.011); el tranquilo ascenso nos da paso a una preciosa y variada vegetación, y al discurrir de un agua cristalina por las cascadas del río. Se pueden todavía apreciar las montañas nevadas lo que te hace pensar cuan duro fue aquello. Antes de atravesar el segundo de los túneles horado en la roca, aún cuando todavía podemos divisar paisajes nevados, la preciosa y variada vegetación junto a las cascadas del río va desapareciendo. Estamos cerca de la cumbre del White Pass y, aunque hoy en día el trazado se ha variado ligeramente, podemos observar otra de las maravillas de ingeniería: el puente voladizo de acero que se levanta 65 metros sobre el cañón denominado Dead Horse Gulch y que, en 1.901, era el más alto del mundo.


La orografía rocosa se mezcla con numerosos pequeños lagos de color esmeralda. Los glaciares todavía son visibles en las montañas. La llegada al Lago Bennett, ya en el territorio del Yukon en la British Columbia canadiense, es admirable. Hemos disfrutado de un recorrido apasionante que nunca jamás desaparecerá de nuestras retinas. La música que estás escuchando, la voz ronca y profunda de Lee Marvin, es la pieza más importante de una extraordinaria película: La leyenda de la ciudad sin nombre. Espero que con ella y con estas líneas te haya podido transportar durante un momento a este mágico recorrido; si no ha sido así, que sepas que yo siempre te desearé salud, ciudadano viajero.

Artículos relacionados:
Skagway, el jardín de Alaska. 
      

Mi primer crucero - Rondó Veneciano


RONDÓ VENECIANO - 2004 - BUQUE R6 BLUE STAR 18/10/2004 - 25/10/2004

Santorini (Pitupo)
Sin duda este crucero nos marcó, fue nuestro primer crucero y creo que entramos por la puerta grande, la afición a este tipo de viaje se instaló dentro de nosotros para siempre.

Estuvimos bastante tiempo barajando la posibilidad de hacer un viaje diferente aprovechando nuestras bodas de plata para conocer ciudades a bordo de un crucero. Muchas fueron las dudas pero gracias a unos amigos que nos recomendaron este barco y a la información recopilada en Infocruceros, decidimos navegar en el R6 Blue Star de Pullmantur.


RESUMEN DE NUESTRO PRIMER CRUCERO:

Nuestros primeros pasos a través del foro fueron muy positivos ya que comenzamos a hacernos una idea de lo que podíamos encontrar en nuestro viaje. Información detallada de las ciudades que íbamos a visitar, como serían los interiores del barco. El catálogo que nos dieron en la agencia nos decía mucho de él pero en realidad, la sorpresa nos la llevamos al llegar. Los dos meses que teníamos por delante hasta la fecha de nuestro viaje se hicieron relativamente largos, hicimos amistad en el foro con algunas personas pero a la hora de la verdad compartimos todo el viaje con otras, creo que valió la pena.


Tras el vuelo en el Boeing 747 de la propia naviera Pullmantur y que fue perfecto, nos cruzamos en los pasillos de la terminal aeroportuaria de Atenas con los pasajeros que volvían del crucero anterior al nuestro, Unos pasajeros de nuestro viaje se cruzaron con unos conocidos que regresaban del mismo crucero al cruzarse comentaban ¿quien ha dicho que los barcos no se mueven?, ya veréis lo que es bueno. Desde ese momento comenzamos a preocuparnos un poco por el asunto pero se nos pasó al momento debido a nuestra gran ilusión.

Guardamos un gran recuerdo de nuestra llegada a la terminal ya que el primer crucero marca mucho. Después de hacer todo el papeleo y darnos el visto bueno para embarcar, nos vimos delante de aquel “mamotreco”, el R6 estaba en esa época pintado en azul marino tirando a negro de mitad hacia abajo y al observar la escalinata por donde teníamos que subir y toda la iluminación que deslumbraba a través de sus ventanas, nos impresionó de tal forma que no hemos tenido a día de hoy, otra sensación igual.

Al entrar al barco nos recibieron a toque de violín, el decorado del barco era lujoso y las escaleras que daban acceso a la planta superior desde la recepción estaba cubierta de moqueta en tonos rojos, en esa planta superior se encontraba un piano cuyo pianista no paraba de sacarle partido.

Olimpia (Pitupo)
Nuestro camarote se encontraba en la planta de recepción, era exterior ya que al reservar el crucero con tan poca antelación no quedaban balcones y la diferencia de precio era mínima, era un camarote muy acogedor con un sofá de dos plazas y colores algo oscuros, no tuvimos ruidos en todo el viaje y se dormía de maravilla.

Nos asignaron una mesa para dos junto a una ventana con vistas al mar, justo al lado teníamos tres matrimonios que se las daban de “pastosos” y cuando les saludábamos al llegar o retirarnos ni nos contestaban, nos sentíamos algo relegados por culpa de estos maleducados hasta el punto que le pedimos al maitre si nos podía cambiar de mesa, no se (contestó) (el barco va lleno pero no se preocupen que hay un matrimonio que no esta bajando al comedor en lo que llevamos de crucero), hablaría con ellos y si no iban a bajar nos asignaba su mesa (nos dijo), efectivamente nos dio una sorpresa cuando bajamos el tercer día, nos asignó una mesa igualita a la nuestra junto al gran ventanal. De vecinos (qué casualidad) teníamos a dos familias de Torrevieja y a un matrimonio y su hijo de Alicante con los que por supuesto pasamos un feliz crucero, el inglés de alguno de ellos nos ayudó mucho en nuestras excursiones.

Palacio Achillion (Pitupo)
La comida y la atención fue en todo momento excelente, las cenas estaban amenizadas por el violinista (muy romántico) para un crucero en el que celebrábamos nuestras bodas de plata, tuvieron el detalle de obsequiarnos una noche por sorpresa una tarta y nos cantaron el "aniversario feliz". El barco era más pequeño que los que últimamente hemos conocido 30.200 tns. (pero en ese momento tampoco entendíamos de tonelajes ni de nada relacionado con los barcos, simplemente nos gustó muchísimo, hoy en día han pasado a otras compañías pero siempre mantienen el estatus de barcos de lujo, ¿quien no ha oído hablar de los R.?. Nuestro camarote era el 4.031 y el precio en aquel momento era de 1.049 € + 145 € de tasas y 60 € de propinas por persona para que os hagáis una idea con los precios de hoy en día Nuestras escalas fueron: Atenas, Santorini, Katakolon (Olympia), Corfú, Dubrovnik, Ravenna/San Marino, Venecia. De las escalas que tuvimos y a modo de resumen diré que Atenas la recorrimos en taxi y nos fascinó. Santorini fue como vivir un sueño ya que nos despertamos y al ver el exterior a través de nuestra ventana observamos esos majestuosos acantilados con el pueblo de casas blancas en su cima, el mar estaba como una balsa de aceite con una ligera bruma mañanera y el azul del mar era oscuro debido a la profundidad de la olla, desde arriba de Fira pudimos observar la fabulosa vista que teníamos frente a nuestros ojos con nuestro barco anclado en la caldera, ni que decir tiene que a día de hoy hemos vuelto dos veces más (por algo será). Olympia, a pesar de tener un gran museo, ruinas y el primer estadio olímpico, no fue una de nuestras escalas preferidas, el desplazamiento hasta allí era algo largo y lo hicimos con el bus del barco

Corfú nos encantó, visitamos en Taxi el palacio de Sissi (Achillion) y recorrimos toda la isla, no nos dio tiempo de subir al castillo pero lo que vimos nos gustó, el regateo con los taxis fue algo engorroso pues elevan los precios bastante y no estábamos dispuestos a que nos sablearan.

Subrovnik (Pitupo)
Drubrovnik, muy bonita la ciudad amurallada y también hemos vuelto otra vez más. El barco nos dejó en la zona cercana al puente con lo cual tuvimos que desplazarnos en taxi (10 € por trayecto), subimos a las murallas y pasamos un día de auténtico calor, recorrimos la ciudad totalmente restaurada desde la última contienda, es un lugar precioso en el que da la sensación de haber vuelto a otra época. Recorriendo sus estrechas callejuelas  que rodean la calle principal encontraréis muchos restaurantes donde poder degustar productos frescos del mar y unas buenas cervezas, nosotros lo hicimos y no seguimos comiendo ya que teníamos previsto comer en el barco. Es típico también el helado pero como estoy acostumbrado al buen helado de mi tierra este para mí no es gran cosa, reivindico el helado de Jijona, jejeje.

San Marino, el barco atraca en La Ravenna pero la excursión elegida fue la de San Marino aunque también paramos en La Ravenna para ver algunos lugares importantes. San Marino es algo así como Andorra pero más pequeño, hay un castillo en lo alto del principado con unas magníficas vistas, las compras son libres de impuestos y hay cosas bastante buenas, por cierto, comimos en este lugar y aunque hayan lugares con mucha fama, la mejor pizza de nuestra vida.
San Marino (Pitupo)

Después del largo recorrido hasta el barco en compañía de nuestros amigos, comenzábamos a pensar que se nos acababa lo bueno pero aún nos quedaba la última escala, una escala de la que todos hemos oído hablas muchas veces, me refiero a...

Venecia, ni que decir tiene que esta fue nuestra mayor decepción en este crucero, salimos a desayunar a la terraza del buffet que estaba situada en popa, el día estaba húmedo y había bastante niebla, nos disponíamos a realizar la excursión (Venecia por libre) en la que nos llevaron cerca de la plaza de San Marcos en lancha, tendríamos tiempo libre para visitar Venecia y a la hora establecida nos recogería de nuevo para llevarnos a la terminal donde estaba atracado el barco para recoger nuestras maletas y subirnos a los autobuses que nos llevarían al aeropuerto Marco Polo.

Nos gustó lo que vimos pero el día no estaba muy bueno que digamos, así que no fue tanto como nos habían comentado, de hecho nos defraudó un poco, pensamos que quizás algún día volveríamos y así fue pues en 2008 volvimos con la misma compañía en el Zenith y nuestra idea de la ciudad cambió por completo.

Venecia (Pitupo)
De regreso a la terminal, pasamos por delante del R6 y lo que había sido un sueño de repente se convirtió en algo indescriptible, todo lo que habíamos vivido a bordo ahora quedaba lejano y sin derecho a volver a entrar a despedirnos ni del personal ni del propio barco. Sin más, recogimos nuestras maletas, las metimos al autocar y nos marchamos con nostalgia al aeropuerto donde después de la espera habitual nos esperaba nuestro 747 que nos trasladaría de vuelta a Madrid.

Muchos recuerdos nos quedaron de este crucero y además difícil de superar pues aparte de ser el primero, fue un crucero excepcional, Nuestras cabezas planificaban el volver a realizar otro en cuanto pudiéramos y en 2006 se cumplió nuestro sueño pues navegamos por primera vez en nuestro querido Grand Mistral cuya aventura al igual que todas las demás iréis conociendo poco a poco..

Espero que todo aquel primerizo que lea esto se anime y pueda probar las bondades de este tipo de viaje, os dejo mi lema y os deseo a todos un ¡FELIZ CRUCERO!


Un saludo y a disfrutar navegando




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